Bebidas Bajas en Azúcar. Verdades, Mentiras y qué Consumir

 

Está suficientemente demostrado que las enormes cantidades de azúcar que se añaden a las bebidas para hacerlas más apetecibles resultan perjudiciales para la salud. ¿Pero son tan sanas las bebidas bajas en azúcar? Conoce las verdades, mentiras y qué consumir preferiblemente.

Bebidas bajas en azúcar

El azúcar no es malo en sí mismo. Consumir el azúcar presente de forma natural en los alimentos no procesados no supone ningún problema. Lo que resulta completamente perjudicial es la cantidad de azúcares, muchos de ellos no naturales, que se añaden a la alimentación actual. En especial, a las bebidas, pero sin dejar de lado los presentes en farináceos y otros alimentos.

Pero, ¿esto significa que las bebidas bajas en azúcar son buenas? Sí, efectivamente, las bebidas bajas en azúcar son totalmente recomendables, no así las light, cero o las que usan denominaciones similares.

¿Qué diferencias hay entre ambas?

Las que poseen un contenido bajo en azúcar, son aquellas que tienen azúcares naturales cuya proporción no resulta perjudicial puesto que forman parte del propio alimento. En cambio, las light, contienen edulcorantes, en su mayoría de origen químico, que lo que pretenden es que mantengan todo el sabor dulce que tenían las bebidas azucaradas equivalentes.

Desde hace unos años, los fabricantes han apostado por la promoción de las denominadas bebidas light, en las cuales el azúcar ha sido sustituido por edulcorantes que no contienen calorías. Lo cual nos ha llevado a una creencia errónea, basada en las numerosas dietas que, sean más o menos saludables, se basan exclusivamente en reducir la cantidad de calorías ingeridas, de que dichas bebidas pueden ser consumidas sin problemas en las cantidades que nos apetezcan.

Pero diversos estudios han demostrado que las bebidas edulcoradas que no contienen azúcar no son sanas, y pueden causar ciertos problemas a la salud. Veamos cuáles son estos problemas.

Perjuicios para la salud del consumo de bebidas light

Incremento del riesgo de obesidad

Los refrescos edulcorados, al igual que las bebidas azucaradas, elevan el riesgo de padecer obesidad. Es cierto que no aportan calorías, pero es que se ha demostrado que basar la alimentación únicamente en la ingesta de calorías, es un enorme error. No solo influyen estas en la obesidad, la alimentación debe ser sana y equilibrada, y para ello, hay muchos factores que intervienen, algunos de ellos, de tipo neural.

El problema está en que las bebidas light son excesivamente dulces, entonces, al estar consumiendo una bebida dulce que no proporciona energía, confunde a nuestro cerebro y a nuestro sistema de balance de energía. Por lo que el cuerpo pierde el control de la saciedad, al igual que no controla la energía que ingiere. Acaba sucediendo que el almacenamiento de grasas de reserva se incrementa.

Además con el abuso de azúcares o edulcorantes (sabor dulce), se  activan constantemente zonas cerebrales que se relacionan con la recompensa y el placer. Todo esto unido, hará que nuestro cuerpo desarrolle más antojos por comida con un alto porcentaje en grasa y en azúcares, es decir, alimentos ultraprocesados. Y la consumamos “sin límite”, porque no sabemos interpretar cuándo estamos saciados, pero entendemos que estamos faltos de energía. Esto dará lugar a unos hábitos alimenticios erróneos que pueden desembocan en obesidad. El uso de este tipo de bebidas promueve desequilibrios hormonales que afectan a nuestra relación con los alimentos.

Alteración de la flora intestinal

Al consumir elementos químicos en grandes cantidades, la flora intestinal resulta alterada. Si a ello le sumamos el consumo de comida rica en grasas y azúcares que hemos comentado antes, el resultado es una flora intestinal gravemente perjudicada. Esto dará lugar a malas digestiones, un sistema inmunitario debilitado, e incluso mal humor y estados depresivos. Básicamente, y como parte del desajuste que genera la alimentación ultraprocesada y en concreto las bebidas edulcoradas, la alteración y empobrecimiento de la flora intestinal nos conduce inevitablemente a un peor estado de salud. Para que se entienda, simplificando mucho los mecanismos que conducen a ello, siendo el intestino el mayor órgano del cuerpo, si lo tenemos pidiendo a gritos un cambio para poder recuperar su normoestado, se requieren tantos recursos corporales que se desatienden muchas otras áreas de la salud en general.

Pueden favorecer la aparición de diabetes tipo 2

Las bebidas bajas en azúcar pueden favorecer la aparición de diabetes tipo 2

El consumo regular de bebidas light aumenta en un elevado porcentaje el riesgo de que el cuerpo desarrolle este tipo de diabetes. Esto es debido a que los edulcorantes artificiales provocan picos en los niveles de insulina. Pero no lo hacen porque se genere aumento de azúcar en sangre sino por vía neural. El cerebro recibe la información que la comida es dulce y reacciona igual que si ese dulce procediese de glucosa y otros azúcares contenidos en alimentos. Por tanto, podemos acabar generando una mayor resistencia a la insulina. Si, además, le sumamos la alteración en la flora intestinal y el consumo de alimentos perjudiciales, se crea un círculo vicioso altamente negativo.

Generan adicción a la comida

En aquellas personas que beben este tipo de bebidas compuestas por edulcorantes artificiales en grandes cantidades, se provoca con su sabor intensamente dulce una recompensa cerebral similar a la que pueden producir algunos fármacos. Por lo que, cuando no son consumidas, se puede llegar a sentir síndrome de abstinencia que se suplirá ingiriendo de nuevo alimentos de sabor dulce normalmente grasos y calóricos.

Como se puede comprobar, la inclusión en la dieta diaria de bebidas light no es para nada recomendable, al igual que sucede con aquellas bebidas que son altamente azucaradas. Pero es normal que apetezca consumir algún refresco de vez en cuando. En este caso, lo más sano y saludable es decantarse por bebidas bajas en azúcar y, a ser posible, que sus ingredientes sean naturales y, si son ecológicos, ya se convierte en una alternativa perfecta.

Qué bebidas son recomendables

El agua y las infusiones son las opciones de bebida sana tradicionales. Pero también existen otras alternativas que son recomendables, como son las bebidas bajas en azúcar y que proporcionan beneficios añadidos para la salud, además de tener un agradable sabor. Prokey es nuestra bebida ecológica baja en azúcar y calorías.

Prokey está basado en el kéfir de agua, una bebida probiótica. El kéfir de agua es una bebida baja en azúcar y calorías que contiene microorganismos vivos en su composición que tienen la capacidad de incidir beneficiosamente en nuestra flora intestinal y en nuestro sistema inmune. Hidratación y salud.

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