5 Claves para Mejorar la Flora Intestinal con Alimentos Naturales

Se estima que la flora intestinal o microbiota intestinal del ser humano está constituida por aproximadamente 2000 especies bacterianas, en su mayoría beneficiosas para el organismo. Únicamente 100 de estas especies pueden resultar perjudiciales.

Del estado de la flora intestinal depende nuestra salud digestiva pero también nuestra salud general. La microbiota intestinal puede verse resentida por múltiples factores, entre otros: mala alimentación, tratamiento con antibióticos, estrés, etc. Ello incrementa la posibilidad de que surjan diferentes trastornos o enfermedades e influye en nuestro peso («Gut microbiome, obesity, and metabolic dysfunction» – Microbioma intestinal, obesidad y disfunción metabólica) e incluso en el aspecto emocional.

Si tu tránsito intestinal es irregular, sufres de gases y flatulencias, hinchazón abdominal o eres una persona propensa a tener hongos bucales o vaginales (candidiasis), posiblemente el problema radique en una microbiota intestinal debilitada y la solución pase por su regeneración o refuerzo. Pero, ¿cómo mejorar el estado de nuestra flora intestinal? En este artículo te mencionamos algunas claves y ciertos alimentos naturales que te ayudarán a repoblar tu intestino de microorganismos beneficiosos.

¿Por qué es importante la flora intestinal? Funciones

Según Tim Spector, profesor de epidemiología genética, en su libro The Diet Myth: The real science behing what we eat (El Mito de la Dieta: La verdadera ciencia detrás de lo que comemos) [Libro en Amazon], la clave para gozar de una buena salud y para la pérdida de peso no radica en la última moda en dieta, ni siquiera en la máxima de «comer menos y hacer más ejercicio», sino en los microbios que habitan en nuestro interior.

Diversos estudios han relacionado la microbiota intestinal con tres funciones o cometidos principales: el metabolismo de carbohidratos, la especialización del sistema inmunitario y el control del crecimiento de células del endotelio. Pasamos a hablar un poco de cada uno de ellos.

  • Metabolismo de carbohidratos

Algunas de las bacterias del intestino poseen enzimas que digieren polisacáridos como el almidón, oligosacáridos y determinados azúcares, productos no absorbidos por el cuerpo durante el metabolismo. De esta fermentación de carbohidratos resultan gases y flatulencias.

  • Especialización del sistema inmune

Las bacterias que conforman la flora intestinal muestran a los linfocitos qué cepas son útiles y qué cepas les permiten reconocer mejor a los antígenos invasores. Especializan pues el sistema inmunitario, lo que determina qué bacterias de la microbiota intestinal serán las predominantes.

  • Control del crecimiento de células del endotelio

Especialmente colonocitos, o células del colon. Es una función importante para eliminar células no funcionales que pueden ser cancerígenas, lo que ayudaría a evitar el cáncer en esta zona, y para paliar inflamaciones, como muestra este artículo en la Revista Española de Enfermedades Digestivas, o REED (.pdf, 127 KB).

5 claves para mejorar la flora intestinal de forma natural

Alimentos naturales para mejorar flora intestinal

Las variaciones en la microbiota intestinal pueden conllevar perjuicios en nuestra salud. Como hemos mencionado anteriormente, factores como la ingesta de antibióticos o el estrés pueden mermar la población de bacterias intestinales. Sin embargo, los probióticos estimulan su crecimiento y proliferación.

El factor restante es la alimentación. La comida que a diario ingerimos, además de aportarnos nutrientes, alimenta a los microorganismos que viven en nuestro organismo. Toma buena nota de algunas de las claves, o hábitos básicos, que los expertos recomiendan seguir para el cuidado de nuestra flora intestinal:

  1. Llevar una dieta rica en «comida real»

Una dieta rica en frutas y verduras frescas. El ajo y la cebolla, la alcachofa, lechuga, achicoria o el puerro son verduras especialmente beneficiosas para nuestra microbiota intestinal.

  1. Consumir alimentos con fibra

La mayoría de las personas incluye menos fibra de la que debería en su dieta diaria. La fibra está presente en frutas (manzanas, ciruelas o naranjas) y verduras (pepinos o puerros), en legumbres (como judías y lentejas) o en los frutos secos (nueces, por ejemplo). Puedes leer más acerca de la fibra alimentaria en este otro artículo de nuestro blog.

  1. Beber abundante agua

Expertos hablan de entre cuatro y seis vasos al día; otros recomiendan ocho. En cualquier caso, la cantidad aconsejada dependerá de nuestra dieta, del clima y del nivel de actividad física.

  1. Incorporar probióticos en la dieta

Consume alimentos probióticos naturales, como yogur natural, encurtidos y chocolate negro, o como el kéfir, que puedes incorporar con ProKey pues es apto además para vegetarianos, veganos y personas con intolerancias alimentarias (lactosa y gluten).

  1. Reducir la ingesta de «comida basura»

Los alimentos procesados (productos precocinados, galletas, cereales para el desayuno, bebidas azucaradas y un largo etcétera) aportan grasas, sal y azúcares, mientras que una comida saludable nos provee de vitaminas y minerales, fibra, proteínas y carbohidratos. El consumo de comida basura se relaciona con la obesidad, la celulitis, enfermedades del corazón, la diabetes tipo 2 o la caries.

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