Acné: ¿Pueden los probióticos ayudarme a combatirlo?

El acné es el trastorno dermatológico más común. En las sociedades occidentales es casi universal, afectando a entre el 80 % y el 95 % de los adolescentes*. Y aproximadamente la mitad de los adultos jóvenes, sobre todo mujeres**, tiene algún grado de acné facial.

Aunque se trata de una enfermedad hereditaria, es decir, ciertos genes determinan que seamos más propensos a padecerla, influyen —y mucho— los factores ambientales.

Pero, y la microbiota, ¿hasta qué punto puede influir en su desarrollo? Respondemos a esta cuestión, y analizamos el potencial de la dieta y los probióticos como microorganismos beneficiosos para tratar el acné.

 

¿Qué es el acné? Tipos

El acné común o acné vulgar (acne vulgaris) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por la formación de lesiones, inflamatorias y no inflamatorias, principalmente en la cara y la parte superior del tronco. Están involucrados los folículos pilosos, las glándulas sebáceas y una bacteria cutánea llamada Cutibacterium acnes (o Propionibacterium acnes). 

Se desarrolla del siguiente modo:

(1) queratina y sebo se acumulan y taponan el folículo, formándose el comedón o espinilla;

(2) C. acnes prolifera, y

(3) se produce una inflamación, primero ligera con aparición de pápulas (pequeñas erupciones sin pus) y pústulas (con pus) y después marcada, con nódulos (agrupaciones de células) y quistes (revisión, artículo).

Hay muchos tipos de acné y distintas clasificaciones, si bien una de las más habituales es la basada en el tipo, gravedad y cantidad de lesiones:

 

Clasificación de los grados de acné

  • Preacné o grado 0
  • Acné leve o grado 1: las lesiones principales son comedones. Pueden aparecer lesiones inflamatorias, pero pequeñas y poco numerosas (entre 5 y 10).
  • Acné moderado o grado 2: comedones junto con pápulas y pústulas superficiales (10-40). Puede afectar al tronco.
  • Acné severo o grado 3: pápulas, pústulas y nódulos profundos (40-100). Las áreas de la piel afectada se extienden de la cara al torso y la espalda.
  • Acné muy severo o grado 4: más de 50 lesiones noduloquísticas grandes y dolorosas.

 

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¿Por qué tengo acné? Causas

Pueden desencadenar o agravar el acné factores genéticos —hay varios genes implicados: estudio, estudio—, factores hormonales (revisión) y factores ambientales tales como:

También con la ingesta de leche —las proteínas del suero responsables de sus efectos insulinotrópicos pueden contribuir más al desarrollo del acné que el contenido de grasa o lácteos: revisión— y otros productos lácteos (revisión, estudio).

  • Medicamentos como corticoides, anabolizantes, androgénicos o anticonceptivos orales.
  • La cosmética de base química. Algunos de sus ingredientes taponan los poros y pueden agravar el problema de exceso de sebo.
  • La tensión emocional. El estrés emocional puede producir la liberación de esteroides suprarrenales que, a su vez, estimulan la producción de sebo (artículo). 

Lo que nos lleva a…

 

La teoría intestino-cerebro-piel

En 1930, los dermatólogos John H. Stokes y Donald M. Pillsbury plantearon por primera vez la hipótesis de que los estados emocionales (por ejemplo, depresión, estrés y ansiedad) podrían alterar la microbiota intestinal normal y aumentar la permeabilidad del intestino, dejando pasar sustancias potencialmente dañinas (endotoxinas) que contribuirían a la inflamación sistémica o general. 

Es lo que hoy se conoce como teoría intestino-cerebro-piel (artículo, revisión).

Stokes y Pillsbury fueron también de los primeros en proponer el uso de cultivos probióticos de Lactobacillus acidophilus.

En los últimos años, aspectos de esta teoría se han validado aún más a través de investigaciones científicas modernas. Es un hecho probado que los microbios intestinales —la microbiota intestinal— y los probióticos orales están relacionados con la piel, y en particular con la gravedad del acné, al influir en la inflamación, el estrés oxidativo, el control glucémico, el contenido de lípidos en los tejidos e incluso el estado de ánimo. 

Y esta relación entre la microbiota y la piel también puede verse influenciada por la dieta.

 

Vías del eje intestino-cerebro-piel en el acné vulgar.
[1] El malestar psicológico solo o en combinación con [2] una dieta alta en grasas saturadas y alimentos procesados sin fibra causan alteraciones en [3] la microbiota. [4] Permeabilidad intestinal; las endotoxinas logran acceso sistémico [5]. Aumenta la inflamación y el estrés oxidativo, la sustancia P (neuropéptido que amplifica la inflamación y la producción de sebo) y disminuye la sensibilidad a la insulina. [6] En aquellos genéticamente susceptibles al acné, esta cascada aumenta la probabilidad de un exceso de producción de sebo, agravamiento de la enfermedad y angustia psicológica adicional. 
Los probióticos pueden desempeñar un papel en la interrupción de este ciclo a nivel intestinal.
Fuente: gutpathogens.biomedcentral.com

 

Así pues, «parece haber evidencia de apoyo más que suficiente para sugerir que los microbios intestinales y la integridad del tracto gastrointestinal (GI) son factores que contribuyen al acné», tal como señala esta revisión de estudios

Y al revés: las personas con enfermedades seborreicas tienen mayor riesgo de sufrir molestias GI. Un estudio en más de 13 000 adolescentes mostró que aquellos con acné común tenían más probabilidad de experimentar halitosis, reflujo, distensión abdominal o estreñimiento.

 

«Bacterioterapia». Probióticos para el acné

Como suplementos dietéticos, los probióticos brindan beneficios al combatir los patógenos y mantener la homeostasis —el equilibrio— del microbioma intestinal y cutáneo, y afectar de manera positiva al proceso inflamatorio. 

Staphylococcus, Streptococcus, Lactococcus, Lactobacillus y Enterococcus son las que muestran el mayor potencial para controlar el acné (revisión).

Los probióticos pueden ayudar a mejorar el acné a través de los siguientes mecanismos:

  • Inhiben C. acnes mediante la producción de proteínas antibacterianas. También la fermentación de glicerol por Staphylococcus epidermidis ha mostrado ser una defensa natural contra el acné y un inhibidor del crecimiento excesivo de esta bacteria (estudio). 
  • Inhiben la citocina proinflamatoria IL-8 en células epiteliales y queratinocitos (efectos inmunomoduladores y antiinflamatorios) (revisión).
  • El factor de crecimiento similar a la insulina 1 (IGF-1) juega un papel en el desarrollo de la enfermedad. La suplementación con probióticos pueden disminuir los niveles sistémicos de IGF-1, mejorando el acné en adultos (estudio piloto).
  • Como agentes antimicrobianos en lociones y formulaciones cosméticas —probióticos tópicos—, pueden disminuir la inflamación de la piel por C. acnes. Y la inducida por la sustancia P (estudio, estudio in vitro).
  • La creciente resistencia a los antibióticos ha reducido su eficacia para tratar el acné vulgar. Los probióticos son una opción terapéutica en sí o complemento al proporcionar beneficios sinérgicos con los antibióticos, específicamente para el acné inflamatorio, y, al mismo tiempo, reducir los efectos secundarios de su uso crónico (ensayo clínico, ensayo).

 

Otras recomendaciones para el acné…

  • Reduce o elimina procesados y azúcares. Y haz lo propio con los lácteos, al menos durante un tiempo, y observa cómo responde tu piel. Estudios han mostrado los beneficios en personas con acné común de dietas ricas en pescado y grasas saludables (omega-3 y omega-6) (revisión). 
  • Las vitaminas A y D han demostrado ser herramientas eficaces para modular el acné. La primera está en cantidad importante en zanahorias y boniatos, el ghee (mantequilla clarificada), el hígado (carne y pescado) o el aceite de hígado de bacalao; la segunda, en el sol, que además de promover su síntesis, contribuye a regular la secreción sebácea.
  • Pásate a la cosmética natural, sin químicos agresivos (como esta).
  • Reduce el estrés.
  • Haz ejercicio físico. Con el sudor, eliminas toxinas que de otro modo se acumulan en tu piel obstruyendo los poros.

En definitiva, cuidar tu alimentación y complementarla con probióticos, junto con las anteriores recomendaciones, te ayudará a combatir el acné.

Escrito por Elisabeth Lahoz

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Fuentes: 
*jamanetwork.com
**jaad.org
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