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Disbiosis intestinal: Qué es, síntomas y cómo tratarla

Cada vez hay más evidencia de que existe una fuerte asociación entre la disbiosis, o desequilibrio de la microbiota, y el desarrollo de enfermedades. Diversos trastornos con un signo en común: inflamación.

Te lo contamos en este post. En concreto, trataremos los siguientes puntos: qué es la disbiosis intestinal, los tipos de disbiosis, sus causas y enfermedades asociadas. Por último, y atendiendo a las últimas investigaciones publicadas, veremos cuáles son las estratégicas terapéuticas actuales para tratarla.

 Equilibrios y desequilibrios de la microbiota

En una persona sana, el intestino está colonizado por una amplia gama de bacterias de más de 1000 especies. Estas bacterias se establecen en colonias que desempeñan una serie de funciones necesarias y provechosas; entre otras cosas, protegen el cuerpo de la penetración de microbios extraños («efecto barrera»).

Las colonias microbianas del intestino están presentes en tamaño adecuado; compiten entre sí por el espacio y los recursos de modo que ninguna colonia específica domina sobre otra. Decimos que están en equilibrio homeostático entre bacterias comensales y bacterias potencialmente patógenas.

 Cuando este equilibrio u homeostasis bacteriana se interrumpe, se produce lo que conocemos como «disbiosis».

Microbiota intestinal normal y microbiota intestinal disbiótica. Los colores verdes representan bacterias patógenas y los otros colores, especies comensales para mostrar diversidad o falta de ella en cada caso. Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4838534/.

La disbiosis o disbacteriosis intestinal es, pues, el desequilibrio de la microbiota presente en el intestino debido a cambios cuantitativos o cualitativos en la composición, el funcionamiento (es decir, en las actividades metabólicas) o la distribución de la misma.

Los tipos de disbiosis que pueden producirse son:

  1. Pérdida de bacterias beneficiosas.
  2. Crecimiento excesivo de bacterias patógenas, que aumentan y colonizan para «llenar el vacío».
  3. Pérdida de la diversidad bacteriana general.

En la mayoría de los casos, los tres tienen lugar al mismo tiempo.

¿Qué la produce? Causas de la disbiosis intestinal

Hay varios factores que tienen un impacto perjudicial en la microflora del tracto gastrointestinal, muchos de ellos relacionados con la vida occidental moderna («hipótesis de la disbiosis intestinal» referencia) como:

  • Antibióticos (revisión).
  • Dieta inadecuada/Ciertos componentes de la dieta/Modificaciones de la dieta (revisión).
  • Estrés (psicológico y físico).
  • Otros factores ambientales, como la falta de exposición temprana a microbios o un mal estilo de vida.

Se habla también de la influencia de:

¿Cómo afecta la disbiosis? Enfermedades asociadas

Según muchos informes recientes, la disbiosis intestinal está asociada con varias enfermedades —crónicas y degenerativas—, a saber:

Tratamiento de la disbiosis intestinal. Intervención simbiótica

Las intervenciones clásicas se enfocan en la dieta y los antibióticos —ej. rifaximina, para mejorar varias dolencias, incluyendo el síndrome del intestino irritable, EC y CU—. Alternativamente (intervención simbiótica) pueden introducirse bacterias exógenas para manipular y alterar la flora bacteriana intestinal endógena, en forma de probióticos, trasplante de microbiota fecal y cambios ambientales.

Intervenciones simbióticas de la flora microbiana intestinal. Las bacterias exógenas pueden influir en el intestino disbiótico para lograr la restauración de una flora saludable. Estas se pueden introducir en forma de probióticos o trasplante de microbiota fecal; los microbios presentes en el medio ambiente también pueden alterar la composición endógena del microbioma intestinal y conferir susceptibilidad o protección a la enfermedad. Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4838534/.

Probióticos. El principal beneficio de su uso para tratar enfermedades relacionadas con la disbiosis intestinal radica en su capacidad para tratar la causa subyacente —y no los síntomas, como los antibióticos— de dichas enfermedades. Esto es, su capacidad para suprimir la inflamación e interrumpir la colonización por patógenos (estudio, revisión).

Los microorganismos más comúnmente empleados como probióticos son bacterias productoras de ácido láctico de los géneros Lactococcus y Lactobacillus, y especies Bifidobacterium (estudio, estudio, estudio).

Trasplante de microbiota fecal. Se trata de un método emergente para tratar la disbiosis. En los trasplantes de microbiota fecal (TMF) se injerta materia fecal (microbiota) de un donante sano en un receptor enfermo para reintroducir o restablecer un entorno intestinal estable (referencia, artículo).

Los TMF se usan para el tratamiento de pacientes con infecciones por Clostridium difficile, que han demostrado ser resistentes a otras terapias, con una tasa de curación superior al 90-95 % (estudio, revisión). Actualmente, se están considerando también para otras enfermedades como la EII (revisión, estudio) y la resistencia a la insulina (estudio).        

 Intervenciones ambientales. El ambiente tiene un profundo impacto en nuestra microbiota intestinal al mediar la homeostasis. Lo que comienza justo después del nacimiento.

Influye en la composición del microbioma si el bebé nace por vía vaginal o cesárea (artículo, estudio), la exposición temprana a microorganismos para que el sistema inmunitario se desarrolle y funcione correctamente («hipótesis de la higiene» estudio, revisión) y, más adelante, el estilo de vida, los ritmos de alimentación o el desfase horario (estudio).

Aún no comprendemos en su totalidad la interacción entre los humanos y nuestros «microacompañantes». Como mencionábamos en la introducción del artículo, cada vez hay más evidencia de una estrecha asociación disbiosis-enfermedad, si bien desconocemos en gran medida y están por establecerse todas las consecuencias de esta alteración o desequilibrio de la microbiota.

Si padeces problemas digestivos o intestinales recurrentes, probablemente se deban a un desequilibrio de tu microbiota intestinal, o disbiosis intestinal. Los probióticos ProKey pueden ayudarte en estos casos.

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