Cómo preparar una bebida energética casera en 5 minutos
Cómo preparar una bebida energética casera
14 Marzo 2017 - 20:07, por , en bebidas y refrescos, sin comentarios

Una bebida energética,  energizante o hipertónica, es una bebida libre de alcohol, generalmente gasificada, que contiene sustancias estimulantes, es decir, que evita o disminuye la fatiga e incrementa la resistencia física. En su composición encontramos: agua, azúcares, cafeína, carbohidratos, minerales, vitaminas, extractos de plantas medicinales tales como guaraná o ginseng y aminoácidos como la taurina.

Desde hace algunos años, el consumo de este tipo de refrescos no ha hecho más que crecer. Las bebidas energéticas están de moda, ya no solo entre las personas que practican deporte de forma regular sino también entre adultos no deportistas, jóvenes e incluso niños.

¿Su reclamo?

Hidratación y aporte extra de energía en un mismo producto. En una sociedad aquejada del estrés o la falta de energía para afrontar el trabajo y los quehaceres diarios, las «energy drinks» resultan tremendamente tentadoras.

Pueden mejorar el rendimiento físico entre un 3% y un 7%, pero ¡ojo con los efectos secundarios! Debido a su elevado contenido en cafeína, las bebidas energéticas son susceptibles de ocasionar dependencia junto con otras consecuencias adversas como alteraciones en el corazón. Algunos especialistas desaconsejan su consumo a personas con trastornos cardiovasculares.

Expertos señalan una cantidad de cafeína equivalente a cuatro tazas de café o seis de té en una sola lata de refresco energético. ¿«Energía extra» o «propiedades revitalizantes»? Sería más apropiado hablar de contenidos extremadamente elevados en cafeína y azúcar.

Sobre el consumo de bebidas energéticas

Acerca del consumo de bebidas energéticas, refiriéndonos a aquellas que comúnmente podemos encontrar en las estanterías de la gran mayoría de supermercados, se recomienda:

  • No consumir en caso de embarazo y lactancia. Así como tampoco niños o personas con trastornos cardíacos.
  • No consumir con el fin de reponer los líquidos y sales minerales perdidos tras la actividad física. Existen bebidas más aconsejables y expresamente diseñadas para ello.
  • No mezclar con alcohol. Hacerlo puede provocar en el individuo alteraciones cardiovasculares: aumento de la presión arterial, insomnio, nerviosismo e incluso, en el más grave de los casos, arritmias o taquicardias.

«Las bebidas energéticas inhiben los neurotransmisores que provocan cansancio o fatiga y potencian la sensación de bienestar y concentración» apunta la OCU, Organización de Consumidores y Usuarios.

Debido a su efecto vigorizante, se emplean en aquellas actividades en las que se derrocha adrenalina o se requiere concentración, esto es, para practicar deporte o para estudiar. En cualquier caso, el riesgo de este tipo de refrescos se encuentra en los efectos secundarios, fundamentalmente derivados de un consumo excesivo.

La OCU advierte «Al igual que sabemos que no es recomendable tomar media docena de cafés, deberíamos tener claro que tampoco lo es hacerlo con estos productos». Artículo

Los peligros de las bebidas energéticas

Preparación de una bebida energética casera

Hemos de diferenciar los refrescos energéticos «comerciales» de los destinados en exclusiva a deportistas, es decir, aquellos específicamente diseñados para la práctica deportiva: las bebidas isotónicas. Estas están exentas de gas, no suelen superar los 200 ml y ayudan a recuperar las sales minerales después de haber realizado una actividad física intensa.

Las bebidas isotónicas se componen de agua, azúcares o edulcorantes, sales minerales, y, a diferencia de las energéticas, no incluyen ningún tipo de estimulante. Su pretensión única es recomponer las sustancias perdidas tras la actividad. Pueden fabricarse de forma casera a base de agua, azúcar, sal o zumo de frutas.

Existen múltiples recetas, entre ellas encontramos: 1 litro de agua, 450 mg de bicarbonato sódico, 450 mg de sal, 2 cucharadas de azúcar o de miel y el zumo de dos pomelos o dos naranjas. El contenido y las cantidades varían de una receta a otra. A continuación te proponemos otras alternativas naturales a las bebidas energéticas habituales en el mercado.

Si quieres evitar el excesivo consumo de azúcar de este tipo de refrescos estimulantes a la vez que cuidas la flora intestinal y fortaleces tu sistema inmune, toma buena nota. Prokey, debido a sus propiedades nutricionales y a su embotellado, cuenta con todo lo que una bebida isotónica debe tener. Te indicamos cómo preparar tu ProKey energético natural de forma casera en tan solo ¡5 minutos!:

Para un mayor sabor: ProKey AQUA con zumo de fruta.

  • 1 parte de zumo natural de naranja, manzana, melocotón, piña, uva, etc.
  • 3 partes de ProKey

Más nutritivo: ProKey AQUA con zumo verde.

  • 1 parte de zumo verde
  • 3 partes de ProKey

Más propiedades: ProKey AQUA con infusión.

  • 1 parte de infusión (calmante o relajante, estimulante, digestiva o depurativa…)
  • 3 partes de ProKey

Dispondrás de tu propia bebida isotónica natural y saludable. El refresco  bio de kéfir de agua ProKey es probiótico, ecológico además de bajo en azúcares y calorías. Se trata de una bebida refrescante ideal para deportistas.

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