6 razones para dejar de tomar refrescos Light

La industria tiene permitido usar una serie de declaraciones en el etiquetado y publicidad de los productos con el fin de explicar al consumidor las características del mismo. Estas afirmaciones están reguladas desde la Unión Europea y en España es la AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición) quien nos traduce y vela por el cumplimento de estas normas.

Pero a veces, no es todo tan simple. Por ejemplo:

Ante la pregunta, ¿qué es un refresco light?

Podríamos creer que la respuesta es sencilla. Pues sigue leyendo y verás…

¿Qué es un refresco Light?

Hemos repasado muchas veces en el blog qué es un refresco, un preparado con agua, carbonatada o no, y una serie de aditivos que se consume frío.

Si es light, es que debe ser bajo en azúcares. Y, aunque eso es lo que entendemos todos, las declaraciones que AECOSAN permite hacer son muy variadas y todas tienen pequeños matices.

Tipos de refrescos

Un refresco podría ser:

  • De bajo valor energético: < 20 kcal/100ml
  • De valor energético reducido: si existe un producto igual con al menos un 30% más de calorías. Es decir, un refresco de cola con 100 kcal, puede tener el equivalente “refresco de cola de valor energético reducido” si tiene menos de 70 kcal
  • Sin aporte energético: si el refresco tuviese menos de 4 kcal/100ml
  • De bajo contenido en azúcares: si tiene menos de 2,5 gramos de azúcares en 100 ml –> pero puede contener edulcorantes
  • Sin azúcares: si no contiene más de 0,5 gramos de azúcares en 100 en ml –> pero puede contener edulcorantes
  • Sin azúcares añadidos: si no se le ha añadido al refresco mono o disacáridos o edulcorantes, pero puede tener azúcares de forma natural (un refresco de zumo de fruta) y entonces se indicará “contiene azúcares naturalmente presentes“.
  • Light, lite o ligero: el significado legal es el mismo que “contenido reducido”, por tanto, debe existir en el mercado un refresco equivalente que tenga, al menos, un 30% más de un determinado producto (calorías, azúcares o grasas). Además, deberá ir acompañado de una declaración que indique el porqué es light. Un ejemplo fácil sería: Cola light, con un 50% menos de azúcares, y todos entendemos que existe una cola no light, que tiene el doble de azúcar.

En esta página de AECOSAN están todas estas y bastantes más declaraciones sobre los alimentos explicadas.

En vista de lo anterior, la pregunta típica ante un refresco light, cae por su propio peso, pero aún y todo, vamos a hacerla:

¿Engordan los refrescos Light?

El verdadero significado de la palabra light dista mucho de lo que a priori creíamos que sabíamos que significaba: “algo que no engorda”.

Y no es así necesariamente, puede haber un refresco light en el mercado que sea light simplemente porqué tenga un 30% menos de azúcares que su equivalente no light, pero aún así podría contener muchos azúcares.

Con esta introducción sólo pretendía resaltar la importancia de no quedarnos únicamente con el texto grande de los envases de alimentos. Debemos leer SIEMPRE la lista de ingredientes y el contenido nutricional de los alimentos envasados. Es la única forma de saber realmente qué estamos comiendo y de conocer si efectivamente un determinado producto es alto o bajo en calorías, azúcares, colorantes o conservantes.

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Por qué NO deberías consumir refrescos light

Para centrar el tema de porqué no deberías consumir refrescos sin calorías, vamos a dar por sentado que son refrescos con un contenido bajo en calorías y azúcares dado que se han eliminado de su composición los azúcares y se han sustituído por edulcorantes.

Es bien sabido que el consumo elevado de bebidas azucaradas conduce en la mayoría de personas al sobrepeso que con facilidad puede derivar en obesidad o diabetes. Parecía sencillo cambiar los azúcares por químicos análogos en cuanto al poder endulzante pero que tuviesen muy poco poder calórico.

Pero la realidad está demostrando que el aumento de consumo de refrescos light va en paralelo al aumento de peso y de incidencia de obesidad y diabetes de la población mundial.

Entonces… ¿Porqué no debemos tomar bebidas light?

Los refrescos light elevan los niveles de azúcar en sangre y disparan la insulina.

Aunque actúan de diferente forma que los azúcares, los edulcorantes inciden negativamente en la glicemia y en la producción de insulina, llevando a la insensibilidad a la misma, lo que nos afecta no cuando estamos ingiriendo el refresco light, sino cuando estamos tomando otros alimentos.

Los refrescos edulcorados son negativos para nuestra adicción al dulce.

El sabor dulce, tenga o no calorías, aumenta la sensación de hambre y estimula el apetito. Esto es un doble problema cuando se consumen refrescos sin calorías. Por un lado, al no tener calorías, el cuerpo las tomará con más avidez de otros alimentos o bien esperará a siguientes ingestas para obtenerlas. No puedes dar a tu cuerpo un producto dulce sin calorías y esperar que no suceda nada debido a que por miles de años de experiencia, nuestro organismo sabe que en la naturaleza dulce es equivalente a calorías.

Cuántos más edulcorantes, más gordos estamos.

Seguramente explicado por los dos puntos anteriores. Así, los estudios epidemiológicos demuestran que el número de personas obesas y con diabetes es mayor entre aquellos que toman alimentos light, especialmente refrescos, que entre los que escogieron las bebidas azucaradas. Si tomar refrescos azucarados es un problema, tomarlos light, es un problema mayor. También se da el caso que no sabemos muy bien si es gordo explica al light o el light al gordo. Me explico, podría ser que los datos sean de este modo porqué cuando las personas comienzan a tomar sobrepeso se pasan a los productos light o bien al revés, que hay más personas con sobrepeso debido al uso inicial de productos light. En cualquier caso lo que está claro es que no sirven, ni a priori ni a posteriori, para perder peso y alejar el riesgo de obesidad o diabetes.

Los refrescos light aumentan el riesgo de mortalidad, diabetes, hipertensión, fallo renal, infartos y osteoporosis.

Este punto no creo que deba ser explicado mucho más allá.

No sabemos si los refrescos sin calorías son inocuos.

Se han estudiado los efectos tóxicos de los edulcorantes y sabemos que son admisibles, que no son tóxicos en dosis bajas. Pero no tenemos realmente datos que avalen la inocuidad (ausencia de daño) de tomar diariamente bajas dosis de edulcorantes durante largos períodos y menos aún si interactúan con otros compuestos químicos presentes en los refrescos. Tenemos que pensar que los alimentos causan daño por acumulación, los consumimos varias veces al día por años.

Los refrescos light no te explican realmente lo que estás tomando.

Enseguida la industria se dio cuenta que poner un largo listado de ingredientes “raros” en sus productos como aspartamo, sucralosa, sacarina … no era muy bueno para sus ventas, así que los nombres quedaron ocultos tras los número E. Así, para entender que estamos comprando debemos llevar un diccionario y tener muchas ganas de investigar. Y sólo he mencionado edulcorantes, podríamos decir lo mismo para colorantes, saborizantes, conservantes, etc, ect

La conclusión está clara, dejar los refrescos azucarados para pasarse a los refrescos light no es una buena idea. La mejor opción es dejar este tipo de bebidas definitivamente. Esto no significa que muy esporádicamente no se pueda tomar un refresco en determinadas situaciones (normalmente en ocasiones festivas y familiares no suele haber muchas alternativas al agua o a las bebidas alcohólicas). Pero si podemos escoger entre azucarado y su equivalente light, siempre será un mal menor la bebida azucarada.

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