Qué son los probióticos. La GUIA Completa para Tomarlos Correctamente
27 Octubre 2016 - 5:04, por , en probióticos, sin comentarios

Si alguna vez te has preguntado qué son los probióticos y cómo tomarlos o dónde puedes encontrarlos o ejemplos y listas de alimentos donde encontrar probióticos… estás en el post correcto, porque vamos a hablar detodo lo relacionado con estos microorganismos vivos que aportan tantos beneficios a nuestra salud.

¿Qué son los probióticos?

El origen de la palabra está en el griego, la preposición “pro” y el adjetivo “biotikos”, que traduciríamos como “para la vida”, “pro-vida” o “dador de vida”. En la gran explosión de ampliación de conocimiento de las ciencias de la vida (y la ciencia en general) los nombres griegos y latinos eran muy usados ya que permitían que investigadores de diferentes nacionalidades y lenguas entendiesen el concepto.

Por regla general un probiótico es un microorganismo vivo que al ingerirlo llega vivo a nuestro sistema digestivo y allí realiza funciones positivas para nosotros. Así que vamos a repasar las características de un probiótico.

Características de un Probiótico

  1. Un probiótico es un microorganismo, normalmente una bacteria y casi en la mayoría de casos una bacteria láctica. Se conocen con este nombre las bacterias capaces de metabolizar el ácido láctico. Aunque las asociemos a la leche o los lácteos, son microorganismos que están presentes en muchos otros alimentos como el vino (ejemplo Oenococcus oeni) o los embutidos curados (ejemplo Leuconostoc). Buscando información general sólo encontrarás cosas de las bacterias lácticas, principalmente de los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium. Pero existen cepas probióticas de bacterias lácticas de otros géneros, de bacterias que no son lácticas y de levaduras.
  2. Debe llegar vivo a nuestro sistema digestivo. Para ello tenemos que ingerirlo, no hay otra. Por lo tanto, un probiótico debe subministrarse en forma de alimento o de suplemento nutricional. No es posible abrirnos para inocularnos el probiótico, ni inyectarlo. Pero hay dos excepciones que, aunque probablemente no existan a nivel comercial, se han estudiado. Un probiótico puede actuar en la boca y en el recto. Por ejemplo, un chicle probiótico sería un chicle con microorganismos vivos que mientras lo vamos mascando colonizan nuestra boca y previenen la caries. En el caso del recto, un supositorio preparado a tal efecto con el microorganismo probiótico podría ejercer su acción únicamente en el recto. Pero son excepciones, lo normal es que lo tengamos que ingerir, llegue al estómago, lo pase y ejerza su  función en el intestino delgado.
  3. Los probióticos deben ejercer funciones positivas para la salud del huesped. Entendemos como huesped del probiótico la persona o animal que ha ingerido el microorganismo probiótico. Una bacteria como la Salmonella, que llega viva a nuestro intestino a través de una tarta de crema en mal estado no será nunca un probiótico, sino todo lo contrario. En este caso estamos ante un microorganismo patógeno, llega vivo al intestino pero genera efectos adversos (diarrea e incluso muerte).

Para que científica y legalmente un microorganismo sea considerado probiótico debe cumplir una serie de requisitos que ya habíamos repasado en esta entrada, pero hoy vamos a hablar de los probióticos desde un punto de vista más práctico.

Coloquialmente se suele llamar probiótico al vehículo que ingerimos que contiene el microorganismo, bien sea un alimento o bien un suplemento alimentario. Así decimos que estamos tomando tal probiótico refiriéndonos a unas cápsulas que hemos encontrado en la farmacia o bien hablamos de bebidas probióticas cuando nos referimos al kéfir de agua o a la kombucha.

Pero realmente estamos refiriéndonos a un suplemento o un alimento probióticos, que poseen propiedades probióticas gracias a que en su formulación, composición, ingredientes o contenido, poseen esos microorganismos vivos capaces de llegar vivos a nuestro intestino y realizar allí funciones positivas para nuestra salud.

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Probióticos. Cómo tomarlos

Ejemplos de alimentos probióticos

Hay muchos alimentos que tienen microorganismos en su composición pero que no son probióticos.

Por ejemplo, el pan, el vino y la cerveza se elaboran gracias a la acción de Saccharomyces cerevisiae, una levadura. En el pan muere en el horno y en el vino y la cerveza de gran consumo se filtra por lo que se pierde en su mayoría y jamás la ingeriremos. En la cerveza artesana que no se filtra, el poso es levadura, así que la podemos consumir. Pero normalmente no está viva, ni es una cepa que, de ser capaz de llegar viva a nuestro intestino, pueda luego desempeñar alguna función positiva para nosotros.

Sí hay muchos alimentos, todos fermentados por bacterias lácticas (algunos también por otras especies), que son probióticos al cumplir sus microorganismos las condiciones que hemos explicado previamente:
  • La leche materna es nuestro primer probiótico. Sí, hace años un grupo de investigadores de la universidad de Madrid maravilló a la comundiad científica al demostrar que en la leche materna había unos 1000 microorganismos por mililitro. Es un alimento importantísimo y es la forma en que mamá potencia nuestra microbiota.
  • Son probióticos la mayoría de lácticos fermentados, como el yogur y el kefir. Algunos consideran que el queso (o algunos tipos de queso) son probióticos y lo cierto es que es una afirmación delicada. Estaríamos refiriéndonos sólo a quesos crudos y con alta población microbiana, no tomaría el queso, en general, como alimento probiótico.
  • Bebidas fermentadas no lácteas como el kéfir de agua, la kombucha u otros refrescos fermentados. Son quizás el alimento que más poder probiótico contiene gracias a que al ser su vehículo principal el agua, independientemente de la cantidad microbiana que puedan tener en su composición, el ataque de los ácidos gástricos (una barrera para que los probióticos lleguen vivos al intestino), será mucho más leve. Al tomarlos no hay “comida” que digerir.
  • El chucrut o col fermentada, y su versión koreana kimchi. Muy famoso en la cocina bávara, sirve para acompañar platos de carne.
  • Las aceitunas y los encurtidos. Sí, las aceitunas son alimentos probióticos. No esas negras de las pizzas, sino las verdes artesanas y no pasteurizadas. Las de toda la vida. Lo mismo ocurre con los pepinillos y otros encurtidos. Cuando ponemos estos vegetales en salmuera sucede una fermentación láctea. En la salmuera y en la piel del vegetal se llegan a poblaciones de 100 millones de microorganismos por mililitro/gramo. Un contenido realmente muy alto. Lo malo es que la ración que ingerimos no es muy alta y que van acompañados de mucha sal, así que, aunque probióticos, no recibiremos mucho beneficio de ellos.
  • El miso y el tempeh. Ambos derivan de la soja (el miso también puede prepararse de otros vegetales). Mientras el miso es una especie de pasta que sirve para condimentar el tempeh si puede ser un alimento en sí mismo, con aspecto tipo queso. Cada vez son más frecuentes gracias a las personas que buscan otro tipo de cocina pero no son muy conocidos en realidad.

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¿Cómo se toman los probióticos? y ¿Quien puede tomar probióticos?

Lo cierto es que carece de sentido hablar de cómo tomar probióticos o si los niños, embarazadas o mayores pueden tomar probióticos cuando nos estamos refiriendo a alimentos.

  • ¿Es comida?
  • ¿Está rica?
  • ¿Encima es saludable?

Pues todos podemos tomar esos alimentos probióticos y no tenemos que poner ninguna atención especial o diferente a la que pondremos a otros alimentos. Basta con saber su composición nutricional y sus características gastronómicas para introducirlos en nuestra dieta.

Estas dos preguntas sólo tienen sentido en personas convalecientes o enfermas a las que se les ha pautado un suplemento nutricional o fármaco probiótico.

Entonces hay que ceñirse al prospecto del producto. Allí indicará qué dosis tomar y probablemente un profesional de la salud nos haya pautado el motivo por el que lo tomamos. Son motivos habituales el tomarlos para recuperar la flora intestinal tras un tratamiento con antibióticos o debido a haber sufrido diarreas.

¿Qué beneficios aportan los probióticos?

Es muy difícil establecer de forma general los probióticos hacen X. Como ya vimos, son interacciones específicas.

Cada probiótico tiene influencia en cada enfermedad o estado de salud e, incluso, según edad de quien lo consume. Voy a enumerar situaciones de salud para las que alguna cepa probiótica ha demostrado efectividad, pero no entendamos que todos los probióticos y mucho menos los alimentos probióticos van a darnos mejoría en esas situaciones.

Si no se ha estudiado no quedará otra que experimentarlo por nosotros mismos.

La siguiente lista de probióticos no tiene ningún orden, pero son un montón de beneficios y propiedades de los probióticos que seguro te gustarán.

  • mejora de alergias
  • mejora de las diarreas, especialmente las asociadas al tratamiento con antibióticos
  • capaces de curar vaginosis bactariana y muy relacionado, capaces de ayudar en el tratamiento de cándida, oral y genital.
  • leve mejora de la presión sanguínea
  • apoyo en la función del sistema nervioso central y desórdenes asociados (depresión, etc)
  • capaz de regular el colesterol
  • pueden servir de apoyo en el tratamiento contra Helicobacter pylori
  • potencian el sistema inmunitario y previenen contra infecciones, y esta es la gran virtud en general de todos los probióticos.
  • mejoran la inflamación
  • en relación al punto anterior, mejoran mucho las anfermedades inflamatorias intestinales (síndrome de cólon irritable y enfermedad inflamatoria intestinal)
  • mejoran la intolerancia a la lactosa
  • en relación a la diarrea y la inflamación intestinal, ayudan a mejorar el estreñimiento y la dificultad para orinar, sin ser laxantes o diuréticos. Así que podríamos afirmar que regulan estas funciones.
  • se ha visto que podrían tener influencia en la glucemia y con ello en la diabetes y la obesidad

Para cerrar permíteme comentar que no sólo los humanos podemos/debemos consumir alimentos probióticos, también pueden nuestras mascotas.

Debido a que la dieta de nuestras mascotas cada vez está más distanciada de su dieta natural y basada en pienso seco, un buen suplemento de probióticos específicamente diseñados para ellos, les beneficiará mucho.

Incluso si los ves con problemas de diarrea/estreñimiento, puedes probar a darles kéfir de agua y observarás grandes beneficios.

Si te ha gustado el post, me gustará que dejes un comentario con tu experiencia o cualquier duda al respecto.

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